
Las pruebas de baja velocidad realizadas en las instalaciones de
QinetiQ en Farnborough, Inglaterra, medirán las prestaciones en diversas
configuraciones emulando las condiciones en fases de despegue y
aterrizaje. Los actuales tests tendrán una duración aproximada de cinco
meses y se complementarán con otras realizadas en el Boeing Transonic
Wind Tunnel en Seattle para validar las performances a alta velocidad
del 777X.
Esto, tras un acuerdo que extenderá el uso conjunto del túnel de viento por cinco años más.